El sector automotriz ha sido históricamente dominado por hombres, pero la creciente participación femenina está demostrando ser clave para su transformación y competitividad. A nivel mundial, solo el 24% de los empleados en la manufactura de vehículos y autopartes son mujeres, y en la comercialización de vehículos, apenas el 18%, según el estudio Women at the Wheel 2020 de Deloitte. Sin embargo, las empresas que han impulsado la equidad de género han logrado mejoras en innovación, eficiencia operativa y satisfacción del cliente.
En el Perú, las cifras también reflejan un avance. Según información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) en 2022, el 13.6% de los empleos en el sector automotor fueron ocupados por mujeres, con un incremento del 1.85% respecto al año anterior. Además, el 43% de la demanda de vehículos seminuevos en el país es liderada por mujeres, evidenciando su creciente protagonismo como tomadoras de decisiones en la industria.
Principales barreras y oportunidades
A pesar del avance, persisten desafíos como los estereotipos de género, la falta de acceso a formación técnica y la necesidad de entornos laborales más inclusivos. «El sector automotriz ha sido tradicionalmente conformado por hombres, lo que ha limitado la presencia femenina en roles técnicos y de liderazgo. Sin embargo, las mujeres aportamos una visión estratégica, analítica y resolutiva que fortalece la industria en todas sus áreas», señala Elsa Loo Kung Baffigo, subgerente de ventas de Mitsui Automotriz
¿Cómo pueden más mujeres sumarse al sector automotriz?
Para la subgerente de ventas de Mitsui Automotriz, las oportunidades en la industria van más allá de la mecánica automotriz. “Existen espacios en administración, logística, finanzas y ventas, donde las mujeres pueden desarrollar su carrera. Empresas como Mitsui están apostando por la equidad de género y promoviendo espacios para su desarrollo profesional”
El crecimiento del sector automotriz depende de la diversidad y el talento. Incluir a más mujeres no solo es una cuestión de equidad, sino también una estrategia clave para fortalecer la industria y adaptarla a las nuevas demandas del mercado.